La comercialización de nuestro producto está orientado fundamentalmente al mercado europeo. El inicio de la actividad productiva y de exportación comenzó en 1947. La política comercial de la empresa está bien definida y se concreta en la búsqueda de un selecto numero de clientes especializados, que ofrecen a sus consumidores un producto de calidad garantizando un buen servicio de entrega. La calidad ha sido siempre una de las características que más hemos desarrollado en Tomates Lis, pero no es la única, tan solo es una parte del producto final que nuestros clientes perciben cuando compran Tomates de nuestra marca.
Los criterios por los que se juzga a una marca en la actividad hortofruticola tienen una clave fundamental: la trazabilidad, que consiste en identificar la calidad a lo largo de todo el proceso de plantación, producción, envasado y distribución del producto. Ahora nuestro objetivo consiste en diseñar el producto y el servicio conjuntamente con el cliente, consultándole y haciéndole participe de las estrategias de marketing de la compañía. Aquí radica la diferenciación de nuestro producto final con el de la competencia. Contar con el cliente como parte de la empresa nos permite la adaptación de nuestra organización a las necesidades que los consumidores finales establecen y que en definitiva también son las nuestras.


